Propuesta a la II Asamblea de IU Madrid

FORTALECER IZQUIERDA UNIDA | CONSTRUIR UNIDAS PODEMOS | UNA ALTERNATIVA PARA CAMBIAR MADRID

ÍNDICE

 

  1. Introducción: análisis de la situación social y económica de la Comunidad de Madrid
  2. Evolución de la situación política de 2016 a 2020
  3. La izquierda en nuestra comunidad. Balance y perspectiva
  4. Propuesta de convergencia política y social para la izquierda madrileña
  5. Funcionamiento de IU Madrid, puesta a punto del referente de la izquierda transformadora madrileña

ANEXO Plan de Acción IU Madrid 2021-2025

 

 

Una Asamblea regional es un momento crucial para nuestra organización, un alto en el camino para hacer balance, debatir y poner en común ideas y experiencias, y ver cómo continuar nuestra lucha por la transformación social. Por eso, hay que recalcar desde el principio que esta Asamblea requeriría de más tiempo para que el debate alcance hasta la última y último militante, propicie el intercambio sosegado de ideas y experiencias, y permita llegar a conclusiones y propuestas lo más acertadas posibles. Tras una dura campaña electoral, y ya en puertas del verano, convocarla en octubre sería la mejor garantía de hacer bien las cosas, y, además, permitiría que fuese completamente presencial. La primera Asamblea Regional fue abierta a todos los compañeros y compañeras que quisieron, y tuvo una alta participación. En octubre sería posible hacerla en las mismas condiciones. En cualquier caso, estas son nuestras reflexiones y propuestas para esta Asamblea.

 

  1. INTRODUCCIÓN: ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN SOCIAL Y ECONÓMICA DE LA COMUNIDAD DE MADRID

 

Afrontamos una Asamblea Regional de Izquierda Unida de Madrid en un momento clave y difícil para nuestro proyecto político. Tanto en el contexto europeo más próximo como en el resto del mundo, las fuerzas políticas y sociales que defienden el capitalismo han conseguido poner en riesgo todos los derechos y conquistas sociales que son fruto de las luchas del movimiento obrero, feminista, ecologista y popular. La acumulación del capital y la desregulación son incompatibles con el bienestar de la mayoría social y pone en riesgo, a través de su modelo depredador y patriarcal, la propia subsistencia de la humanidad.

La Comunidad de Madrid sufre las mismas dinámicas con una desigualdad creciente. La sociedad tiene medios para que todo el mundo pueda vivir con dignidad y garantizar los derechos humanos, laborales y democráticos, pero el capitalismo y los gobiernos de la derecha tienen unos objetivos radicalmente opuestos. El paro y la pobreza se han cronificado, con especial incidencia entre la juventud, la desigualdad aumenta en todas sus dimensiones (social, de género, etc.), la precariedad laboral y los salarios míseros crecen, y el acceso a la vivienda, a los servicios básicos y al resto de derechos, es cada vez más difícil.

 

La precariedad de los servicios sociales es tal que ha sido el movimiento vecinal el que ha tenido que ponerse manos a la obra denunciando la situación y ayudando a los vecinos y vecinas en situación de precariedad. Igual que han sido el movimiento vecinal y social, y los colectivos de jóvenes, quienes han encabezado las luchas contra la lacra de las casas de apuestas.

La pandemia y la crisis económica han agudizado la dinámica de polarización social de Madrid. Ya antes, esta Comunidad era la más desigual socialmente del conjunto del Estado. Más de un millón de personas están en situación de pobreza[1]. Las colas del hambre han sido la expresión más dramática, dejando al descubierto la impotencia de unos servicios sociales históricamente infradotados. La realidad es que la Renta Mínima de Inserción no atienden a la inmensa mayoría de las personas que lo necesitan. Es más, han aprovechado el Ingreso Mínimo Vital para retirarla a muchas personas, agravando la situación, en la medida que este último tampoco está llegando.

La vivienda, en una Comunidad con casi 300.000 de ellas vacías, es un problema central. El año pasado, hubo 2.872 desahucios en la Comunidad de Madrid a pesar de las limitaciones impuestas por el Estado de Alarma[2]. La mitad que el anterior. Entre 2008 y 2015 se produjeron 79.000 desahucios en la Comunidad[3].

Y la situación va a empeorar. La Comunidad ha aprobado el plan VIVE para la promoción y gestión privada de 6.646 viviendas de alquiler en 46 parcelas de suelo público, a las que solo podrán acceder familias con rentas entre 35.000 y 88.000 euros anuales. En otras palabras, van a ceder un gran negocio a las empresas privadas y van a poner la vivienda pública al servicio de familias de rentas altas.

Díaz Ayuso se niega hasta a recuperar las 3.000 viviendas públicas vendidas por sus antecesores a fondos buitre, a pesar de que una sentencia judicial ha declarado la operación nula[4]. Las vendieron por poco más de 60.000 euros cada una.

Tras un desconcierto inicial, la derecha ha aprovechado la pandemia y la crisis, como siempre, para dar una vuelta de tuerca al desmantelamiento los servicios públicos y puesta al servicio de las grandes corporaciones privadas. Es lo que están haciendo con la Atención Primaria[5] para empujar a la contratación de seguros privados. En la Comunidad, el 38 % de la población tiene ya un seguro médico privado, 15 puntos más que la media estatal.

Igual sucede con la educación, la vivienda o el transporte. Nada es casual, unos buenos servicios públicos, con personal y recursos suficientes, y con un funcionamiento democrático y participativo, acabarían con el negocio privado. Por eso, la derecha no tiene ningún interés en desarrollarlos, sino que hace todo lo contrario.

 

La política sanitaria de la derecha y sus consecuencias

La crisis sanitaria ha sido algo determinante desde marzo de 2020. Las consecuencias de las políticas de derechas se han revelado de forma dramática. La Atención Primaria (AP) ha sido progresivamente asfixiada, con plantillas congeladas a pesar de un aumento de población de 1 millón en 20 años. Las plantillas de AP son las más sobrecargadas del país. La Atención Hospitalaria redujo sus plantillas desde la anterior crisis en más de 5.000 personas trabajadoras a pesar de construirse 11 nuevos hospitales desde 2007, sin que ello haya significado aumento de camas ni mejoras asistenciales (permanecen cerradas unas 2.000 camas de hospitales públicos). Al mismo tiempo se derivan personas enfermas a centros privados concertados, con un aumento del gasto en conciertos de un 321 % en los últimos 18 años.

Se ha privatizado, en todo o en parte, la gestión de los 11 nuevos hospitales, así como la analítica y la radiología de la mitad de ellos. Y multitud de servicios de todo tipo que forman parte del sistema sanitario. En estas actividades privatizadas no se realizan auditorias, ni controles de seguridad.

El gasto sanitario público es inferior en casi 2 puntos del PIB, a las demás Comunidades, a pesar de que Madrid recibe transferencias para financiar la sanidad en función de la población.

Obras ineficientes, como los 50 millones en adaptar el pabellón del IFEMA para asistencia hospitalaria, que estuvo abierto 40 días. Se podía volver a abrir, pero han preferido construir las naves del Isabel Zendal que ha costado ya 150 millones de euros y no reúne condiciones hospitalarias (carece de quirófanos, de laboratorios, de intimidad para los y las pacientes, no tiene plantilla, etc.).

Durante la pandemia, la Comunidad ha promovido actuaciones que generan desorganización y sobrecarga de la AP, cerrando las Urgencias de AP (siguen cerradas desde hace 1 año), no dotándoles de equipos de protección, cerrando parte de los centros de Salud, se aprovecha mal la capacidad de estos para vacunar, etc.

Los gobiernos del Partido Popular mantuvieron cerrada durante 7 años la Dirección General de Salud Pública de Madrid (de 2008 a 2015), no desarrollando tareas de Salud pública ni de Planificación Sanitaria. Durante la pandemia, se sigue una “política” que posterga la salud al negocio de la hostelería, financiando campañas turísticas en el extranjero que fomentan el turismo de borrachera. Esto ha dado lugar a que tengamos la incidencia más alta de infección, que dobla la media del país, la tasa más alta de ingresos por Covid-19 y de ingresos en UCI. Madrid tiene una de las cifras más altas de personas fallecidas, protagonizando en la primera ola de la pandemia el episodio vergonzoso que afectó a las personas mayores ingresadas en residencias, prohibiendo el traslado a hospitales a las que estaban enfermas de Covid, al tiempo que se negaba la medicalización de las residencias, causando un exceso de personas fallecidas por Covid de 5.300 en circunstancias penosas por falta de asistencia.

 

La política para las personas ricas y las grandes empresas

Madrid dispone de recursos, pero el problema es cómo se reparten y en qué se emplean. El gobierno autonómico de la derecha regala casi 6.000 millones de euros más anualmente. Y así lleva desde hace décadas. La bonificación del 99 % del impuesto sobre sucesiones y donaciones ha restado más de 30.000 millones desde 2006 al erario autonómico. Las del impuesto de Patrimonio, entre 2011 y 2020, otros 8.050 millones de euros. Levantar un parque público de 300.000 viviendas, el 10 % del total, hubiera costado 24.000 millones.

Esas bonificaciones han sido un premio a las rentas más altas. En 2018 regalaron más de 906 millones a 17.298 contribuyentes, de los 3,3 millones que residen en la Comunidad de Madrid, al bonificar el 100 % el impuesto de patrimonio. Las 3.257 personas contribuyentes que cuentan con un patrimonio superior a los seis millones de euros se ahorraron 664 millones en ese impuesto, una media de 200.000 euros por contribuyente. Si ganas menos de 1.600 euros mensuales ahorras 72 euros al año, pero si percibes más de 600.000 al año, te ahorras más de 13.000 euros.

La otra cara de esta moneda es el crecimiento de la deuda, que se ha multiplicado por 8 desde el año 2000 hasta alcanzar los 34.604 millones de euros. Mientras perdonaban impuestos a las rentas altas, les pedían prestado el dinero para financiar el déficit que ellos provocaban.

Finalmente, la política de la derecha ha beneficiado a las rentas más altas y a las grandes empresas mediante privatizaciones, contratos y conciertos. El 60,35 % del gasto sanitario en la Comunidad de Madrid fue a parar en 2017 a manos de empresas privadas, según Audita Sanidad. Hay que elegir: o se emplea el dinero público para los servicios públicos o se financia a las empresas privadas, las dos cosas no se pueden hacer. Por eso es necesaria la finalización de los conciertos y la inversión del dinero público en desarrollar los servicios públicos, con prestaciones de calidad y con plantillas en condiciones dignas.

 

 

  1. EVOLUCIÓN DE LA SITUACIÓN POLÍTICA DE 2016 A 2020. EL BALANCE DEL 4M

La premura con que afrontamos este debate asambleario no permite un análisis a fondo del proceso vivido desde la refundación de IU Madrid, en particular de la experiencia de los ayuntamientos del cambio. Será necesario incluir esa discusión en los planes de trabajo de la nueva etapa de IU Madrid.

Las elecciones del 4 de mayo, en qué condiciones hemos llegado a ellas, lo que denotan y las consecuencias que acarrean, son material suficiente de debate en nuestra Asamblea y han de permitirnos elaborar una perspectiva de futuro para nuestra organización. Ni se debe negar que son unos malos resultados para la clase trabajadora ni justifican una actitud catastrofista. El 4M, a pesar de la victoria de la derecha, muestra que existe una nueva oportunidad de desarrollo para IU y UP, si somos capaces de entender qué ha pasado y porqué.

 

La derecha usa la pandemia para imponer su política

Díaz Ayuso ha convocado unas elecciones relámpago para utilizar la crisis y el cansancio pandémico a su favor. Durante la pandemia ha convertido a su gobierno en el ariete contra el ejecutivo estatal, al que ha responsabilizado de todos los desastres para enmascarar su gestión. Y, en ese ambiente, toma la iniciativa y convoca elecciones utilizando todos los recursos de que dispone, desde los medios de comunicación a la institución. Y le ha salido bien.

Es imposible calibrar el efecto que ha tenido una convocatoria en un día laborable, que ha dificultado la participación de los y las trabajadoras, que evidentemente han tenido más obstáculos para ejercer su voto que los de la mayoría del bloque derechista. También habrá que ver otros factores como la imposibilidad práctica de votar desde el extranjero[6], o la falta de derecho al voto de la mayoría de personas migrantes que viven en nuestra Comunidad[7].

El PP ha convertido las autonómicas en unas generales, con una participación más propia de ese tipo de comicios. Así ha logrado movilizar a su electorado potencial hasta alcanzar su propio techo electoral de generales de 2011, algo más de dos millones de votos.

 

Hay una creciente polarización política

Hay claros elementos de un proceso de radicalización del voto de la derecha y su agrupación en torno al PP, con el 80 % del total del voto conservador. El partido de Díaz Ayuso ha atraído casi la mitad de los votos que Vox tuvo en las generales de 2019 y la inmensa mayoría del de Ciudadanos, que ha quedado fuera de la Asamblea.

Mientras, la izquierda ha logrado mantener su apoyo en un nivel un poco inferior al de hace dos años, alrededor de 1,5 millones de votos, pero con una mayor radicalización también, como demuestra que mientras el PSOE pierde 274.000 sufragios, Más Madrid y Unidas Podemos ganan 220.000. El crecimiento de MM y UP se habrá nutrido de votos del PSOE y de la abstención. Las encuestas preelectorales planteaban que entre un 5 y un 10 % de los y las votantes del PSOE pensaban respaldar al PP, incluso que un 2 % de los y las votantes de MM podría hacer lo mismo[8]. A falta de disponer de sondeos postelectorales, todo parece indicar que la mayor parte del intercambio de votos entre partidos se ha producido dentro de los bloques de izquierda y derecha.

Así pues, nos encontramos ante un proceso de polarización política entre los dos bloques que en su seno interno experimentan un desplazamiento del voto hacia posiciones más radicales como expresión política del proceso de polarización social. Hoy la iniciativa la tiene la derecha, la cuestión es cómo darle la vuelta a esa situación.

La izquierda sigue siendo mayoritaria entre las capas más humildes de la clase trabajadora[9]. El PP puede ser el más votado, y no hay que despreciarlo, pero el voto del de la izquierda supera al de la derecha en muchas localidades y distritos. Es uno de los efectos de la división de la izquierda en tres listas.

 

Tenemos que aprender de lo sucedido

El hecho es que la movilización del voto de izquierdas no ha sido suficiente para hacer frente a una derecha más motivada y movilizada. El núcleo central de la clase trabajadora ha mantenido el voto de la izquierda y un sector significativo busca una alternativa al PSOE, lo que nos coloca ante una base de partida con buenas posibilidades de trabajo político.

En primer lugar, la izquierda ha pagado el precio por una baja movilización social, en gran parte, debida a las consecuencias de la pandemia y el choque que ha provocado la crisis. Ese contexto siempre es más favorable para la derecha. La movilización no la decide ningún partido, la clase trabajadora y la sociedad no son un grifo que se abre o se cierra a voluntad, pero siempre hay que promover la organización y la movilización porque es la fuente de la fuerza de la izquierda.

A la falta de movilización se le unió la falta de una oposición clara y visible a Ayuso y a Almeida, y la mitad de los votos de nuestra Comunidad están en la ciudad de Madrid.

Los resultados electorales también han puesto en evidencia la debilidad de las organizaciones de la izquierda, particularmente del PSOE, que vive ajeno a la realidad de su base social, golpeada por una crisis durísima, a la que no es capaz de dar alternativa. Ni con su oposición en el día a día de la Comunidad ni desde el Gobierno, a pesar de la presión de UP. Si la implantación del IMV hubiese alcanzado a la enorme cantidad de personas que lo necesitan o Pedro Sánchez y Salvador Illa hubiesen planteado medidas serias para obligar a la Comunidad a fortalecer la sanidad pública, eso hubiera tenido consecuencias en los resultados. Pero su postura de guante blanco daba un aval a la gestión de la comunidad ante los ojos de muchas personas.

Condicionada como está por su “responsabilidad de Estado” —su defensa del sistema y el régimen—, la política de la dirección del PSOE se acaba reduciendo a cuestiones tácticas y publicitarias, sin un plan real de transformación social más allá del que propongan las grandes corporaciones. En el pasado, eso ha llevado a hacer el trabajo sucio del sistema. Recordemos la reconversión industrial y la precarización laboral, capitaneadas por Felipe González, o los recortes de 2010 y 2011, de Rodríguez Zapatero.

Por eso, hemos de tomar nota del aviso que son estas elecciones. Si las propuestas claves de UP en el gobierno estatal como el IMV, el fortalecimiento de la Sanidad pública, la anulación de la reforma laboral, la defensa de las pensiones, o la Ley de Vivienda, no salen adelante con la diligencia y extensión necesarias, el gobierno de coalición perderá apoyo.

Es probable que la división de la izquierda transformadora y su debilidad organizativa, entre otras razones, le haya impedido ganar más apoyo. Pero lo que nos está diciendo la pérdida de votos del PSOE y el crecimiento de Más Madrid y a Unidas Podemos, es que va a ser decisiva nuestra capacidad de ser coherentes al defender los intereses de la clase trabajadora, y nuestra capacidad de conectar con sus aspiraciones. Y, a la vez, es el momento de explicar que, solo si se organiza y lucha de forma unitaria, es posible vencer las presiones que el gobierno recibe y, sobre todo, recibirá, para impedir que se tomen las medidas regresivas que desean la Comisión Europea, la gran patronal y la banca.

 

Prepararnos para una nueva ofensiva de la derecha

No debemos ni idealizar ni demonizar a la clase trabajadora, sino comprender su actuación. Las elecciones también nos llaman la atención sobre el hecho de que, si la izquierda no es capaz de dar una alternativa real a los graves problemas sociales, el apoyo a la derecha y a la extrema derecha tenderá a crecer. La desesperación es el terreno abonado para sus ideas.

Cuando hablamos de clase trabajadora englobamos en ella a muchas personas, desde trabajadores y trabajadoras con empleo, a quienes sufren su falta y a buena parte de la juventud, principal víctima de la precariedad y el paro. También a los jubilados y jubiladas que, tras décadas de trabajo, tiene el derecho a vivir con una pensión digna. Sin perder de vista su diversidad, la población asalariada hoy constituye la mayoría de la sociedad y tienen en común su dependencia de la venta de su fuerza de trabajo para poder vivir, es decir, sufren la explotación del sistema. Por eso se ven forzadas, tarde o temprano, a confrontar con él. Es necesario que no demos por supuestas estas ideas y las expliquemos de forma que se nos entienda. Somos conscientes de que el capitalismo pretende salir de esta crisis sobre las espaldas de los sectores más vulnerables de la clase trabajadora: mujeres, jóvenes, trabajadores y trabajadoras precarias y personas migrantes. Ellas han de ser, por tanto, el centro de nuestras políticas.

La derecha ha logrado una indiscutible victoria y, ahora, se lanzará con más determinación a aplicar su política de privatizaciones y regalos fiscales a las corporaciones empresariales y a las rentas altas. No sólo en Madrid, sino en todo el Estado, como ya se está notando. Las elecciones son el inicio de una nueva ofensiva de la derecha y sus políticas.

Los primeros pasos del PP madrileño no dejan lugar a dudas de sus planes: promesas de reducciones de impuestos (que beneficiarán a las personas de siempre), recorte de las plantillas del profesorado y personal médico, de la plantilla de limpieza anticovid del Metro, puesta en marcha de los desarrollos del suroeste… La propia gestión de los fondos que van a llegar de la Unión Europea los ha puesto en manos de gestoras privadas.

¿Qué debemos tener presente? Su política es una declaración de guerra a la mayoría de la sociedad y es cuestión de tiempo que la movilización se recupere. Sobre todo, a medida que la losa de la pandemia se levante con las vacunas y la vuelta a la actividad presencial. IU, e UP, deben impulsar la movilización en todos los terrenos, ser parte de ellas, elaborar y presentar alternativas y ser los más firmes partidarios de la lucha unitaria contra la derecha. Ese es el camino para llegar a unas elecciones en 2023 con el respaldo de la movilización, una necesidad imprescindible para derrotar a la derecha. Organizar el conflicto es la clave para recuperar Madrid y fortalecer Unidas Podemos.

 

  1. LA IZQUIERDA EN NUESTRA COMUNIDAD. BALANCE Y PERSPECTIVA

Los últimos años hemos vivido un periodo de disgregación de la izquierda: la ruptura de Ahora Madrid y de Podemos por parte de Manuela Carmena y de Íñigo Errejón, el abandono de Podemos de Anticapitalistas… Uno de nuestros retos es recomponer la unidad de la izquierda transformadora, sin perder la imprescindible libertad de crítica.

 

¿De dónde venimos?

Ya lo hicimos en el pasado y con buenos resultados, cuando quienes conformamos la actual IU Madrid decidimos superar el corsé político de IUCM para confluir junto con otros agentes de la izquierda política madrileña en múltiples candidaturas municipalistas en la Comunidad de Madrid. La audacia política del sector más movilizado y consciente de nuestra militancia supo leer el momento histórico y contribuyó decididamente a la conformación y posterior victoria de numerosas candidaturas municipales de confluencia (allí donde ésta fue posible), y supuso un innegable impulso militante y organizativo para la posterior confluencia estatal en Unidad Popular, primeramente, y en Unidos/Unidas Podemos, finalmente.

Coincidíamos en el diagnóstico de que una IU esclerotizada no podía ser un instrumento útil para la lucha de las clases populares y de la clase trabajadora, en particular. Análogamente, la vida de esa militancia de IU que trabajaba, no solo en el interior de la organización, sino que había sido parte activa del 15-M, las Marchas de la Dignidad, las Mareas, etc., y que seguía integrada vivamente en los distintos movimientos sociales, necesitaba romper la cáscara de una organización hipertrofiada que no respondía al deseo de cambio social que hervía en la sociedad. O romper el caparazón, o morir por asfixia.

La presión de la militancia forzó la transformación política en el seno de la organización y, tanto a nivel federal como regional, se produjeron profundos cambios que han ido conformando la nueva IU de hoy. Esos cambios han sido más intensos en el marco regional, en gran medida porque la podredumbre previa era considerablemente mayor y hubo que romper con esa casta corrupta que tenía secuestrada la organización. Su consecuencia más tangible: IUCM fue desvinculada de IU Federal y se constituyó en abril de 2016 la nueva federación de IU Madrid.

Después de esos años de avances, vendrían muchas dificultades y una dinámica contraria, de desunión. Especialmente aciago fue el año 2019, donde Unidas Podemos sufre ya un enorme retroceso y salva por la mínima su presencia en la Asamblea de Madrid, con enormes dificultades, y Ahora Madrid es destruido por las decisiones del equipo de Manuela Carmena.

La novedad en este año 2021 es que, a pesar de unas condiciones muy difíciles, UP logra un resultado que supone, a diferencia de 2019, un paso adelante y una posibilidad de iniciar un proceso de recuperación.

 

Un momento para la reflexión

La decisión de Pablo Iglesias de presentarse en la campaña fue un revulsivo capaz de movilizar a la militancia de las fuerzas que componemos UP y a sus votantes. Pero la necesidad de dar ese paso también evidenció las debilidades de nuestras organizaciones, tanto de Podemos como de IU. Y es necesario hablar de todo ello.

Para IU, los resultados electorales y el desarrollo de la campaña electoral suponen una oportunidad. Pero es necesario hacer un balance crítico de la experiencia vivida, pera resolver los problemas que arrastramos.

Debemos abordar con seriedad cómo fortalecer IU y, a la vez, cómo nuestra organización puede contribuir a fortalecer Unidas Podemos y, con ello, al conjunto de la izquierda transformadora, buscando el camino para superar la actual división. Es una de las condiciones clave para el futuro.

No partimos de cero, sino que lo hacemos desde el referente político que supone nuestra participación en la actual coalición de Unidas Podemos en los diferentes niveles. Asimismo, no es incompatible con el necesario cuidado de la relación con los distintos colectivos que conformaron las alianzas electorales que en nuestra Comunidad Autónoma y los distintos municipios pusimos en marcha. Se trata de construir unidad de acción desde la base en todos los barrios de todos los municipios de nuestra región.

 

Luces y sombras de la campaña electoral

El balance de la campaña electoral que hace la mayoría de la dirección regional no lo compartimos en muchos puntos decisivos. Desde luego, no nos parece bien que la dirección de Podemos no se reuniera con la nuestra en los días previos a la presentación de la candidatura de UP, para acordar todo lo necesario, desde el programa a la candidatura, ni la falta de una buena coordinación entre las dos organizaciones. La necesidad de una relación amistosa y respetuosa entre ambas es fundamental para el desarrollo de este proyecto común. También nos parecía muy razonable partir de un acuerdo similar al de 2019 y eso exigía hablar entre ambas organizaciones, máxime con el escaso tiempo que había.

A eso hubiera contribuido haber trabajado durante estos dos años en la construcción del espacio Unidas Podemos, aumentando la coordinación entre las dos organizaciones y construyendo espacios de trabajo conjunto entre iguales. La dirección saliente de IU no ha actuado en esa línea y comparte responsabilidad por la situación de desconfianza mutua.

No obstante, no estamos de acuerdo con que, si no había un acuerdo equivalente al de 2019, IU no se tenía que haber presentado a las elecciones. En primer lugar, eso nunca se decidió en la Coordinadora regional del 20 de abril, que se limitó a apoyar la renovación del acuerdo de 2019. De hecho, la mayoría de las intervenciones de ese día denotaban que no había otra opción que ir juntas con el mejor acuerdo que fuese posible, aunque no nos pareciera bien el mismo. Y, a toro pasado, se ve el sinsentido que habría sido dar ese paso, dejándonos a IU sin representación y, quizás, a UP.  La no firma del acuerdo con Podemos hubiera dejado a IU Madrid fuera de las elecciones, como una fuerza política marginal, que es exactamente lo contrario de lo que pretendemos.

Tampoco compartimos, en esta ocasión, que haya sido una campaña personalista sino que ha sido más coral que nunca. Es significativo que la candidatura incluyese a miembros destacados de los movimientos sociales como Alejandra Jacinto, Serigne Myabé o Agustín Moreno, por citar a algunas. Una idea que se propuso en nuestra Coordinadora por parte de miembros de esta candidatura, y que hubiera supuesto que IU tomara la iniciativa en este terreno. La inclusión de estos compañeros y compañeras ha sido muy bien recibida por los movimientos sociales, que han visto en UP su candidatura y, posiblemente, es una de las razones que explica el aumento de apoyo a UP.

También en el análisis de la mayoría de la dirección regional echamos en falta resaltar el hecho de que durante la campaña hemos vivido una experiencia muy positiva de trabajo en común con la militancia de Podemos en numerosas Asambleas. Es necesario reconocer que su labor ha sido decisiva para poder sacarla adelante y afianzar esa relación, pues nos fortalece a ambas organizaciones. Este buen trabajo conjunto de ambas militancias es la mejor base para construir un espacio que haga de UP algo más que una coalición electoral, y es una guía para la que ha de ser una nuestras prioridades en este nuevo periodo. Los y las militantes, nuevamente, vuelven a dar una lección de la que aprender.

La otra cara de la moneda es que una parte de nuestra militancia apenas ha participado en la campaña. Es necesario abordar qué ha llevado a una parte de estos compañeros y compañeras a actuar así. En nuestra opinión, la forma de plantear la relación con Podemos de nuestra dirección también ha tenido su parte de responsabilidad. Ante malas actuaciones de la dirección de Podemos, la obligación de una dirección política es actuar con sensatez y no alentar el enfado de nuestra militancia. La mejor manera de combatir las actuaciones burocráticas o sectarias que ésta pudiera cometer es consolidando una buena relación con su militancia en cuantas más localidades y distritos sea posible, y ganando autoridad política y democrática con el ejemplo y con nuestras propuestas. Y la campaña hubiera sido una ocasión excelente tener iniciativa y poner nuestra agenda y prioridades sobre la mesa.

Tampoco compartimos la actuación en el proceso de primarias. La elección de una candidatura por ese procedimiento no debería ser motivo de malestar, sino algo normal. Lo que genera la tensión no son dichas primarias, sino las acusaciones lanzadas desde la mayoría de la dirección regional. El resultado final es el producto de aplicar las normas estatutarias de IU (artículo 74.2.d), como en las de 2019 en Madrid ciudad. Sembrar dudas al respecto sólo contribuye a generar un mal ambiente entre los compañeros y compañeras. Fomentar un ambiente de enfrentamiento interno cada vez que surge una diferencia o la dirección se siente amenazada, no es un buen camino para consolidar IU Madrid.

 

Aprendamos de la experiencia

Debemos, pues, hacer una profunda reflexión y cambiar nuestra forma de relacionarnos con Podemos. No hay que dejar pasar esta oportunidad de empezar una dinámica muy distinta. Y, también, de nuestra manera de trabajar, como veremos en los siguientes apartados del documento.

Hay que tener presente que la visibilidad de IU no depende tanto de lo que haga Podemos, como de lo que nuestra organización sea capaz de hacer. Nuestra presencia efectiva en las movilizaciones, y en los movimientos sociales, se ha debilitado. Al principio, en gran medida por una idea equivocada de cómo “superar IU” que se convirtió en algo muy parecido a su liquidación. Luego, superados esos planteamientos y a pesar de las declaraciones sobre la importancia de IU, lo cierto es que es la participación como organización en las movilizaciones y a la hora de proponer alternativas, deja mucho que desear y, al final, eso se refleja tanto en la elaboración política propia como la necesidad de mejorar mucho nuestro trabajo en los movimientos sociales, para que seamos capaces de ganar autoridad y extender nuestras ideas. Esa labor previa tiene un reflejo directo en los momentos de campaña electoral, en que se cosecha todo lo realizado anteriormente. La clave para cambiar la actual dinámica está en una combinación de una mejor labor política por parte de la dirección combinada con promover la autonomía en el funcionamiento de Asambleas y Áreas, estimulando la iniciativa y la creatividad de nuestra organización.

 

 

  1. PROPUESTA DE CONVERGENCIA POLÍTICA Y SOCIAL PARA LA IZQUIERDA MADRILEÑA

Desde la perspectiva de IU y de UP, los resultados electorales son un buen punto de partida para crecer. Y ésta es una de las diferencias centrales que mantenemos con la mayoría de la dirección saliente de IU Madrid. Se afirma que “los resultados son mediocres y muy alejados de las expectativas generadas”. Las expectativas eran, con una alta probabilidad, quedar fuera de la Asamblea. Por supuesto que la aspiración era derrotar a la derecha y tener la mayoría, pero se sabía que eso iba a ser muy difícil. Haber recuperado 80.000 votos, con un 44 % más, y pasar de 7 a 10 diputadas, no puede ser calificado de un resultado mediocre, sino de una nueva oportunidad para conseguir levantar una alternativa, sin que eso nos impida analizar todos los problemas que existen.

Nuestro primer objetivo es dirigirnos a las 260.000 personas que han dado el apoyo a UP. IU puede ser la parte más decidida, con una labor que eleve la conciencia política del movimiento, que explique que la solución no es parchear el sistema capitalista, sino superarlo. Hay que mostrar el vínculo entre la sociedad capitalista y los problemas cotidianos de la mayoría de la gente. No queremos sólo reducir la pobreza o la precariedad, pues eso nos lleva a pelear por las migajas, sino erradicarlas. Igual que no aspiramos a reformar el régimen, sino construir una república socialista y democrática. Eso debe inspirar nuestra propuesta para Madrid.

En una campaña en el que ha habido hasta sobres con balas, la denuncia de la extrema derecha y sus métodos era necesaria. No hemos sido capaces de unirla mejor a las propuestas para acabar con las colas del hambre, garantizar el derecho a la vivienda, construir una sanidad y educación públicas fuertes y de calidad, unos servicios sociales y un transporte público potentes, etcétera. Y esa debería ser la lección para la próxima: ambas cosas van juntas. Además, que todas esas reivindicaciones sean el eje de nuestra campaña debe ser el producto de nuestra labor previa, popularizando y arraigándolas en el movimiento social.

Es imprescindible poner al descubierto el saqueo a las arcas públicas que suponen los regalos tributarios del PP a los más ricos. Pero, además de exigir una reforma fiscal para que pague más quien más tiene, hay que ir más allá y plantear una solución al problema crónico de la deuda y, sobre todo, defender el desarrollo del sector público en todos los niveles, tanto en servicios sociales como en el terreno productivo, y su democratización, así como el fortalecimiento de la economía social. Esto permitiría poner la economía al servicio de las necesidades sociales, acelerando la necesaria transformación energética, industrial y ecológica.

Es necesario elaborar propuestas justas social y ecológicamente hechas desde la base, desde los movimientos sociales, los barrios y las plantillas de las empresas, y desde los Ayuntamientos, para el uso de los fondos de la Unión Europea. El gobierno de Díaz Ayuso se apresta a hacer ya negocio con ellos, cerrando un contrato con la multinacional estadounidense Deloitte para su gestión, y nosotras tenemos que promover una alternativa.

La oportunidad que representa también – particularmente para las administraciones locales – la suspensión de la regla de gasto y el plan de sostenibilidad tanto para este año como para el año que viene, así como la incorporación de los remanentes de tesorería. Es una oportunidad de dar la vuelta a la situación de reducción de plantillas, precarización de estas y reducción de gastos que diseñaron Montoro y Rajoy.

La transición ecológica, algo imprescindible, no debe quedar en manos de las grandes corporaciones privadas, o la harán a la medida de sus cuentas de resultados no de las necesidades sociales y ecológicas.

 

Conquistar la mayoría de la izquierda

Y el siguiente reto tiene que ver con algo que estas elecciones han demostrado, una vez más: se puede sobrepasar al PSOE. Eso ya sucedió en las generales de 2015, cuando Podemos sacó más votos que el PSOE. Y aún hubiera sido mayor la ventaja si la izquierda transformadora no hubiera ido separada. Ese será otro de los retos que tendremos que superar, la división de las fuerzas a la izquierda del PSOE.

En ese sentido, es nuestra obligación buscar la confluencia con MM para sumar fuerzas frente a la derecha, sin dejar de mantener nuestras críticas ante actuaciones como la que han tenido en operaciones urbanísticas como la de Chamartín o el hecho de que su surgimiento fuese una ruptura de la izquierda transformadora. Una parte del establishment lo ve con buenos ojos, tildándolo de un “Podemos familiar” frente a la “extrema izquierda” de UP.

Sin menoscabo de la labor de oposición al PP de Mónica García en materia sanitaria, los argumentos para no formar una candidatura unitaria con UP fueron muy forzados, rechazando un supuesto tutelaje cuando se les propuso celebrar primarias conjuntas y a que encabezara Mónica García si así lo decidían la militancia en esas primarias. A nuestro juicio, pesaron más los intereses como partido que los del conjunto.

Para derrotar a la derecha necesitamos construir organización, más fuerte y con más raíces en la clase trabajadora, en los barrios, en los municipios y en las empresas, y unida en la lucha. Y eso nos lleva a la necesidad de una fuerza como IU, que puede aportar muchísimo en esta labor, con su capital humano y político.

 

Fortalecer IU y UP, dos tareas que van de la mano

El primer reto de Izquierda Unida, y de Unidas Podemos, es consolidar el apoyo de las 260.000 personas que han decidido darnos su voto en estas elecciones. Para eso necesitamos que, tanto nuestras organizaciones respectivas como UP, funcionen y lo hagan bien. No son dos tareas contrapuestas, una IU fuerte fortalecería a UP, y viceversa.

¿Qué debe aportar IU? La defensa de la unidad de forma consecuente en la lucha por los derechos sociales y democráticos, el impulso a unos métodos democráticos de construcción de la unidad popular, y una alternativa socialista y democrática coherente.

Nuestro primer reto es consolidar la unidad con Podemos a través de UP y la labor en común en todos los niveles, animando, en particular, el trabajo conjunto de nuestras Asambleas con los Círculos de Podemos. Defendemos que UP se conforme de abajo arriba, con una mesa de coordinación a escala regional, y también con mesas en cada localidad y distrito. Hay que promover la celebración habitual de asambleas conjuntas, en las que debatir los temas que se consideren necesarios y acordar las tareas comunes.

Nuestra presencia en los movimientos sociales de la región y nuestra experiencia de gobierno en diferentes municipios puede convertirnos en referentes dentro de UP si trabajamos de manera proactiva. Defendemos una mayor articulación de UP precisamente para que sea un espacio en el que nos relacionemos entre iguales, que nos permita poner al servicio de la unidad lo mejor de nuestra organización política.

Además, trabajaremos por lograr unir a toda la izquierda transformadora tomando como base la unidad de acción desde los barrios y municipios, apoyándonos en la movilización.

Todo eso exige ser pacientes, escuchando y tratando de convencer con nuestras propuestas y ejemplo. Defendiendo siempre la unidad, pero también la libertad de crítica y los métodos democráticos. Ambas son imprescindibles para avanzar. Unidad nunca puede ser uniformidad. Las dificultades que surjan no deben servir como excusa para romper la unidad, ni tampoco se puede ahogar la libertad de crítica en nombre de dicha unidad.

La condición para preparar las próximas elecciones de 2023, tanto en la Comunidad como en el Ayuntamiento, es construir organización y unidad, desde la base y con métodos democráticos, y elaborando colectivamente las alternativas y el programa que debe aplicar un gobierno de izquierdas en la Comunidad y en cada Ayuntamiento. Si somos fuertes en la calle, lo seremos en las instituciones.

La experiencia de los Ayuntamientos del cambio nos enseñó que, con unidad, participación democrática y respaldo en el movimiento, se elaboraron candidaturas que miles de activistas sintieron como suyas y que pudieron derrotar a la derecha. Y también nos enseñó que esa participación democrática y la movilización deben seguir e incrementarse cuando se ganan las elecciones, si realmente queremos cumplir los programas y cambiar la realidad.

 

  1. DEMOCRATIZACIÓN DE IU MADRID, PUESTA A PUNTO DEL REFERENTE DE LA IZQUIERDA TRANSFORMADORA MADRILEÑA

¿Qué es IU? Nuestra organización se define como un movimiento político y social (MPS) anticapitalista que pretende la transformación del actual orden económico y social en un nuevo país socialista, feminista, plural, federal, republicano y ecologista. Entendemos que este MPS se organiza en torno a dos ejes vertebradores: el eje político-institucional, que se manifiesta a través de las convocatorias electorales, la defensa política en las instituciones, la negociación con otros actores políticos… y el eje del activismo social, mediante su presencia organizada en los centros de trabajo, universidades, movimientos ecologistas, de solidaridad internacional, de lucha por los derechos fundamentales, en definitiva, siendo actores implicados y promotores del conflicto social, no meros intermediarios de las reivindicaciones a través de las instituciones. No se entendería la organización como MPS sin ninguna de las dos “patas”, sin esos dos ámbitos indisociables que han constituido siempre el alma de nuestra organización.

 

Cuidar a la militancia y a las Asambleas es la clave

Para ser capaces de impulsar UP y la unidad en la lucha, necesitamos una Izquierda Unida fuerte y viva, con una militancia que tenga confianza en sus propias fuerzas y en la capacidad de cambiar las cosas si actuamos de forma colectiva.

La primera condición es fomentar la participación a través de las Asambleas y de las Áreas-Redes, dándoles plena autonomía para hacer su trabajo. No puede volver a repetirse lo que ha sucedido con Madrid ciudad, que se la ha mantenido congelada durante más de un año, desde que empezó la pandemia, de forma injustificada e irresponsable.

Una dirección no debe estar obsesionada por el control de la organización pues, además de no ser un comportamiento democrático, provoca un derroche de energías absurdo y acaba empujando a la militancia fuera de la misma. Su tarea es coordinar la labor de las asambleas, alentarla y dar orientación política, pero siempre desde el convencimiento, nunca desde la imposición o las presiones. Una dirección sólo puede construir su autoridad mediante el diálogo, las ideas y el ejemplo.

Precisamente porque nuestros recursos son limitados, aún necesitamos más dar alas a las asambleas y la militancia para que tomen iniciativas. Eso potenciaría nuestra participación en los movimientos sociales, en las manifestaciones, etcétera, en los que siempre hay militantes de IU, que no se traduce muchas veces en una presencia como organización.

El fortalecimiento de IU pasa necesariamente por aumentar nuestra militancia, y eso sólo es posible con unas asambleas de base que tengan iniciativa política y sean capaces de generar referencialidad en nuestro entorno. La sociedad madrileña es extraordinariamente diversa, pero nuestra militancia no lo es tanto. Es necesario repensar determinadas formas y métodos de trabajo para garantizar una mayor implicación de mujeres, jóvenes, personas migrantes o personas LGTBI en nuestra organización, y que éstas la perciban como un espacio seguro y propio en el que participar.

 

Medidas para asegurar la participación democrática

Es necesario desarrollar un balance y una autocrítica de lo que ha llevado a la actual situación de IU de Madrid. No hemos sido capaces de aprovechar nuestras virtudes y combinar el debate, desde una natural y enriquecedora pluralidad, con la necesaria síntesis final. Hay muchos debates que deben profundizarse y nuevas realidades que surgirán, pero el avance de la organización requiere una solidaridad esencial con el rumbo emprendido, solidaridad que debe expresarse en ambos sentidos, entre la dirección federal y las federaciones territoriales.

Estamos en un momento de clarificación de posiciones políticas, que no pueden ser sepultadas con simplificaciones esquemáticas ni con una ambigüedad calculada para no decir nada. Urge clarificar el rumbo inmediato que debemos emprender para cerrar una crisis de dirección.

Para ello es esencial potenciar el debate y la toma de decisión de la militancia, el intercambio de puntos de vista entre asambleas y las personas que conforman la organización, para volver a ser un proyecto radicalmente democrático y con una orientación y estrategia política definida.

Debemos priorizar la deliberación colectiva, escuchando los argumentos de todas las personas, recuperar la importancia de ser militante, del compromiso que implica y los derechos que exige. Nunca debe verse la crítica como una amenaza, sino espíritu crítico, no tener miedo a expresar lo que se piensa y lo que se siente. En esta tarea debemos aprender del feminismo del último tiempo. En definitiva, la democracia interna es todo esto, y representa, junto con las ideas, nuestra única defensa frente al burocratismo, el autoritarismo y la institucionalización, que siempre amenazan a toda organización por más de izquierdas que se proclame.

Es imprescindible recuperar la voluntad democrática de la I Asamblea de IU Madrid y retomar los procesos de democratización y dinamización más constructiva de los órganos de debate y decisión. Para ello es imprescindible también el retomar la planificación a través de los Planes de Acción que, en constante revisión como respuesta a la cambiante realidad, nos permite evaluar qué queremos hacer y el qué estamos haciendo (ver Plan de Acción anexo a este documento).

En este sentido, proponemos los siguientes puntos organizativos para un funcionamiento de IU de Madrid acorde con los principios ya señalados:

Debemos entender que la principal función de la organización regional ha de ser el ofrecer apoyo a las asambleas de base y sus grupos municipales. La organización debe ayudar a ser altavoz de las iniciativas locales, así como ejercer de dinamizadoras de la colaboración entre las distintas asambleas.

Es imprescindible dinamizar la vida interna de IU Madrid y eso pasa por la puesta en valor del mayor activo que esta organización tiene: su militancia. El reto más inmediato pasa por revitalizar las asambleas de base (y la asamblea específica de Madrid ciudad) y estimular la formación de cuadros y la participación en el crucial debate que tenemos por delante, dándole así cuerpo a nuestra presencia en municipios y barrios. La apertura real solo se logra desde la elaboración colectiva de espacios abiertos, amables y democráticos, implicados en las luchas sociales y vecinales. La dirección y demás órganos de IU Madrid deben contribuir a ello, siendo ejemplo de pluralidad, integración y trabajo político colaborativo.

Cada militante es un voto, es una norma elemental de IU y todo movimiento político y social. Todo militante acude a un debate en una Asamblea, o en cualquier ámbito de IU, sin posiciones inamovibles, con la posibilidad siempre abierta a cambiar de opinión mediante el debate. Si no, no estaríamos construyendo un movimiento político y social, sino una coalición de partidos de facto, y ahogaríamos el debate y, por tanto, la participación de muchas personas cuya voz necesitamos para renovar el proyecto y hacerlo realmente abierto y democrático.

– Debemos trabajar para que los órganos, que representan a la pluralidad de la organización, vuelvan a ser espacios de debate y trabajo, y que deje de imperar un ambiente patriarcal que cuestione el derecho de la gente a opinar.

Unificar la Coordinadora y la Asamblea Político y Social en un solo órgano, en la Coordinadora Regional, en el que, además de la parte elegida en la Asamblea, la representación de todas las asambleas locales y de distrito tenga voz y voto, a fin de que pueda representar a la organización de la forma más cercana a la realidad.

– A fin de que pueda ser el máximo órgano de dirección política de la organización debe reunirse con una periodicidad máxima de 60 días, con una adecuada preparación de los temas políticos a tratar y remitiendo la documentación 10 días antes de cada reunión de Coordinadora, salvo en casos sobrevenidos. Además, habría que articular cauces directos para que las personas integrantes de dicho órgano puedan mandar aportaciones y materiales al conjunto de quienes lo integran.

Hay que garantizar el funcionamiento de Madrid ciudad. La coordinadora de Madrid ciudad se reunirá, como máximo cada 45 días, para ejercer de dirección política de la organización local. Su composición será elegida en un 50 % en la Asamblea para recoger la pluralidad y, el otro 50 % estará compuesto por dos representantes de todas las Asambleas de distrito.

El retraso de más de 15 días (respecto a los tiempos establecidos) en la convocatoria de los órganos, sin causa justificada, implicará la convocatoria inmediata del órgano en cuestión. Para dicha convocatoria bastará la firma de un 10 % de los integrantes del órgano, quienes estarán obligados a presentar un orden del día para la convocatoria extraordinaria.

– Salvo el año en que corresponda celebrar Asamblea Regional, se celebrará una Asamblea Político y Social, para valorar la situación política, abordar temas concretos de carácter político y revisar la marcha de la organización (incluida la actividad de los grupos institucionales y de las estructuras de personal liberado).

– La elaboración de candidaturas se realizará con un sistema de primarias abiertas proporcionales. Debe descartarse cualquier sistema de primarias que no sea estrictamente proporcional, y que pueda laminar a las minorías.

– Hay que mantener la figura de la coportavocía, paritaria, ampliando sus competencias para que ejerza como una coordinación colegiada, no sólo como meros portavoces del órgano, sino que ejerzan labores de coordinación política.

Debe garantizarse la calidad de los debates en las Asambleas y en la Coordinadora. Al menos el 50 % de los puntos del orden del día, como norma general, deben ser claramente políticos, con temas de interés y bien preparados. Las reuniones deben ser útiles y estimulantes para la militancia.

Debe desterrarse de los debates internos el lenguaje belicista. Nadie es una persona “traidora” porque piense de forma distinta, ni es una “adversaria” a batir. En una organización se debate, se tienen diferencias, y eso exige unos métodos escrupulosamente democráticos y un respeto mutuo.

– De todas las reuniones de todos los órganos se levantará acta y estará disponible para toda la militancia, incluidas las colegiadas regionales. Dado que las actas deben de ser entendidas, además, como herramienta de trabajo, éstas deberán estar lo antes posible, no en exclusiva para la aprobación en la reunión posterior del órgano.

– Deben potenciarse y, para ello, diferenciarse, la comunicación externa y la interna.

– Para facilitar todo ello, IU de Madrid necesita contar con un local propio. Un local que se convierta en un punto de referencia para el conjunto de la organización lo que serviría para atender a las asambleas locales que han sentido en este periodo una total falta de atención. Además, este local ha de ser también una referencia para movimientos sociales, entidades o personas que se quieran acercar a nuestro proyecto político.

Centrar el esfuerzo hacia el exterior. Las áreas y redes de activistas son una prioridad que debe ser atendida desde la dirección colegiada. Sin las áreas y redes y su trabajo de elaboración y movilización no puede entenderse Izquierda Unida. Es imperativo trabajar para facilitar su trabajo y que puedan ejercer de nexo entre las diferentes asambleas, las instituciones y los movimientos sociales. Hay que defender su autonomía en las diferentes funciones que tienen, dado que llevan el nombre de IU a cada rincón de la Comunidad. Hay que priorizar la relación, entre otras, con el movimiento feminista, el movimiento juvenil combativo, el movimiento ecologista, las asociaciones memorialistas y los sindicatos de clase, garantizando nuestra presencia y visibilidad en las movilizaciones. Sólo potenciando estos espacios de trabajo sectorial podemos construir una organización que se parezca más a la sociedad en la que vivimos y sus luchas.

– Es urgente conocer el estado económico de la federación dado que se han realizado incrementos en las personas liberadas, tan sólo hombres en los últimos dos años, sin que conozcamos cómo ha afectado esta decisión junto a otros gastos al equilibrio económico de la federación.

Elaboración de informes financieros completos anuales a disposición de la militancia, junto con los presupuestos. Debatir un plan presupuestario y sus criterios para los próximos cuatro años entre asambleas, estableciendo las prioridades y garantizando que las Asambleas locales tienen recursos suficientes.

Revisar los actuales protocolos financieros de IU y las organizaciones integrantes de nuestra organización, a fin de garantizar que son equitativos para todas las partes.

– Hay que cuidar y destacar nuestra presencia institucional tanto en la Asamblea de Madrid como en los ayuntamientos de la Comunidad. Las intervenciones de nuestras diputadas deben ser utilizadas como un instrumento de referencia política de primer orden para el conjunto de la organización. Del mismo modo, la actuación de cada representante público debe ser espejo e impulso para lo que queremos ser a nivel local, poniendo en el foco de nuestra propuesta política el municipalismo.

– Es preciso aprovechar la presencia en el Congreso y en el Parlamento europeo de diputadas y diputados de IU; en especial, de la persona que ha salido electa por nuestra circunscripción y la presencia también en el Gobierno, coordinando la actividad de la organización también con las iniciativas que salgan adelante.

– La defensa y fortalecimiento del espacio de Unidas Podemos como primer paso para construir una referencia alternativa tanto en nuestra región como en el conjunto del Estado, tal y como se ha acordado por la Asamblea Federal y se está poniendo en los órganos competentes a través de las mesas territoriales de Unidas Podemos. Todos y todas somos necesarias.

Seguimos apostando por el modelo organizativo de la I Asamblea de IU Madrid. Decíamos al principio de este documento que nos encontramos en un momento clave y difícil. Creemos que estamos en condiciones de abordarlo. Lo haremos entre todas. Quienes suscribimos este documento partimos de diferentes militancias, opiniones y posiciones dentro de IU. Pero nos une algo mucho más fuerte: la convicción en el proyecto de Izquierda Unida, cuyo potencial sigue vivo y resulta imprescindible para posibilitar las condiciones de una vida digna.

Aclarar todos los conflictos (personales, organizativos o estatutarios) planteados estos meses, para garantizar el derecho a un conocimiento fidedigno a toda la militancia o el derecho al honor de las personas afectadas. No es posible pasar por alto acusaciones de impago de la carta financiera de compañeras parlamentarias, o el procedimiento de primarias usadas o la decisión del máximo órgano sobre el acuerdo electoral en las últimas elecciones. Dejarlas sin respuesta, es sembrar un halo de duda que sólo puede perjudicar a la organización y a las personas afectadas, además de sentar un muy mal precedente. Ante ese fin, proponemos que las Comisión Regional Arbitraje y de Garantías de Madrid, en colaboración con la Federal, aclare todas esas divergencias y certifique cuáles son los hechos.

 

Líneas de trabajo para la próxima etapa

Concretado en el propio Plan de Acción que acompaña a este documento, las líneas de trabajo deben priorizar la elaboración de alternativas políticas, con la participación de los compañeros y compañeras implicadas en esa labor y a fin de que nuestras alternativas nos permitan ganar apoyo como organización. Participamos en la movilización no sólo aportando nuestro grano de arena para que salga adelante, sino también para hacer propuestas políticas, que mejoraremos con el debate en los movimientos sociales. De forma prioritaria, llamamos a preparar los siguientes temas:

-Un plan para acabar con las colas del hambre en la Comunidad de Madrid.

-Una propuesta para consolidar el sistema público sanitario.

-Una propuesta para consolidar el sistema público educativo.

-Un plan de vivienda que garantice ese derecho a todas las personas.

-Un plan de transporte público, movilidad y medioambiente efectivo.

-Un plan para llegar a la juventud, especialmente a la juventud trabajadora.

-Una propuesta de transición ecológica justa socialmente, y no a medida de las corporaciones.

-Un plan alternativo para el uso de los Fondos Next Generation de la UE.

-Un plan para llegar a la población migrante, parte muy importante de la clase trabajadora

-Un plan de reforma fiscal y auditoría de la deuda de la comunidad y los municipios.

-Un Plan de reindustrialización sostenible para nuestra región.

-Un Plan de políticas trasversales feministas que garanticen la igualdad en todas las políticas que IU ofrece a la ciudadanía de Madrid.

 

Todas esas discusiones deben ser abiertas, invitando a debatir al conjunto de la izquierda transformadora y los movimientos sociales. El resultado de los debates tendría que transformarse en sendas campañas y en una alternativa a los próximos presupuestos de la Comunidad.

Además, debemos prepararnos para movilizar en defensa del programa de UP en el acuerdo de Gobierno en todas las materias (vivienda, reforma laboral, etcétera) y para frenar las presiones para que se den pasos atrás. Máxime cuando la derecha, enardecida por los resultados en Madrid, tratará de presionar desde todos los ámbitos, incluida la calle, para poner fin al gobierno estatal. Es fundamental que IU, y UP, den alternativa y alienten la movilización.

Por último, este próximo otoño, debemos empezar a discutir cómo vamos a afrontar las elecciones municipales de 2023, con un debate en las Asambleas y en la Coordinadora. A partir de ahí, llevaríamos las propuestas a un debate en UP, para consensuarlas y buscar la forma de preparar con tiempo el proceso de conformación.

 

Madrid, a 22 de mayo de 2021

ANEXO

PLAN DE ACCIÓN IU MADRID 2021 – 2025

 

INTRODUCCIÓN

Fruto del debate interno y contraste de opiniones sobre las deficiencias, puntos fuertes y posibles mejoras, y tomando como base el documento político al que acompaña este Plan de Acción, creemos necesario plantear las tareas de trabajo en las que el mismo se fundamenta, los retos a los que nos enfrentamos y las líneas y resultados medibles para su posterior evaluación.

El presente Plan de Acción, que tiene por objeto llevarse a cabo durante los próximos 4 años, plantea diferentes líneas de actuación enmarcadas en 4 áreas – una quinta transversal – que contiene 27 retos a los que nos enfrentamos y las medidas concretas e indicadores de impacto y resultados que esperamos obtener.

 

LÍNEAS DE ACTUACIÓN

ÁREA ORGANIZACIÓN INTERNA

1.1 LÍNEA DE ACTUACIÓN: Planificación del trabajo

RETO 1:          IU Madrid se enfrenta al reto de articular su trabajo de manera estratégica.

RESULTADO 1:   Contamos con un plan de trabajo anual regional.

RESULTADO 2: Al menos el 40 % de las Asambleas cuentan con un plan de trabajo anual vinculado con el regional.

RETO 2:          IU Madrid se enfrenta al reto de medir de manera objetiva el cumplimiento y el impacto de sus planes de trabajo.

RESULTADO 1: Diseñamos herramientas de seguimiento e indicadores de medición del cumplimiento de los planes de trabajo anuales regionales.

RESULTADO 2:  Diseñamos herramientas de seguimiento e indicadores de impacto para los planes de trabajo anuales.

RESULTADO 3: Al menos un 30 % de las Asambleas que cuentan con Planes de Trabajo desarrollan sistemas de seguimiento e indicadores.

RETO 3:          IU Madrid se enfrenta al reto de aumentar su implantación territorial, crecer en militancia y rebajar la media de edad.

RESULTADO 1: Habremos logrado presencia organizada en el 30 % de los municipios de más de 10.000 habitantes.

RESULTADO 2: Lograremos un crecimiento del 10 % de la afiliación.

RESULTADO 3: Lograremos rebajar un 10 % la media de edad de la federación.

 

1.2. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Finanzas

RETO 4:          IU Madrid se enfrenta al reto de garantizar a largo plazo la viabilidad de la organización y de sus Asambleas locales.

RESULTADO 1: Diseñamos un mapa de necesidades económicas regionales y de las locales hasta 2023.

RESULTADO 2: Generamos un fondo de contingencia que permita afrontar eventualidades que puedan suceder en 2023.

RESULTADO 3: En 2023 actualizamos el mapa de necesidades económicas regionales y locales y diseñamos un plan de viabilidad a 4 años.

RETO 5:          La organización regional necesita acompañar su plan de acción anual con un presupuesto que lo sustente.

RESULTADO 1: Presupuestamos anualmente la actividad de la federación junto con su plan de acción.

RESULTADO 2: Al menos un 50 % de las Asambleas que diseñan su plan de acción cuentan también con un presupuesto.

RETO 6:          IU Madrid debe ofrecer los mismos estándares de transparencia internos que exige de manera externa.

RESULTADO 1: Damos cuenta al menos anualmente de la ejecución del presupuesto de la federación.

RESULTADO 2: Damos cuenta al menos anualmente de la ejecución de la carta financiera.

 

1.3. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Una organización amable en la que todo el mundo pueda militar

RETO 7:          El funcionamiento de IU Madrid debe ser consecuente con considerarse a sí misma una organización feminista.

RESULTADO 1: Contamos con un plan estratégico de igualdad y feminización de la organización.

RESULTADO 2: Realizamos durante el primer año un análisis de género sobre el funcionamiento interno de la organización y en particular de sus reuniones orgánicas.

RETO 8:          IU Madrid se enfrenta al reto de llegar a colectivos que tradicionalmente están excluidos de la política representativa.

RESULTADO 1: Habremos establecido al menos una alianza con una organización antirracista.

RESULTADO 2: Habremos establecido al menos dos alianzas con organizaciones políticas y sindicales migrantes y/o de defensa de derechos sociales de colectivos especialmente precarizados, con perspectiva de género.

RESULTADO 3: Para generar una mayor pluralidad, desplegaremos una acción específica para incluir personas racializadas y de origen migrante con nacionalidad española en las candidaturas en las que participe IU, con perspectiva de género.

RESULTADO 4: Diseñaremos una campaña para animar y facilitar que las personas de origen migrante que tienen derecho a participar en las elecciones municipales se inscriban en el censo.

RETO 9:          La organización necesita crear mecanismos para resolver conflictos, erradicar las violencias y mejorar el clima de la organización.

RESULTADO 1: Creamos una Comisión de Cuidados inspirada en la que existe en los estatutos federales.

RESULTADO 2: Contaremos con protocolos específicos contra distintos tipos de acoso y específicamente contra el laboral, sexual y lgtbifóbico.

RESULTADO 3: Contaremos con mecanismos para la resolución de conflictos políticos y evitar que escalen hasta convertirse en personales.

 

1.4. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Participación y toma de decisiones

RETO 10:        Es necesario conseguir una participación plena y plural de la militancia en los órganos de debate y toma de decisiones basados en las buenas prácticas, la autonomía de las y los militantes y la capacidad para tomar decisiones conjuntas.

RESULTADO 1: Contamos con una metodología de participación y toma de decisiones generando modelos de participación orientados al empoderamiento de las mujeres y personas LGTBi, al reconocimiento de las posiciones minoritarias y a la construcción de posturas y decisiones de consenso.

RETO 11:        Es necesario desplegar el uso de las nuevas tecnologías saltando la brecha digital y garantizando el derecho a la desconexión.

RESULTADO 1: Plantearemos al menos dos formaciones al año, coordinadas desde Comunicación, para el aprendizaje y manejo de nuevas tecnologías y atajar la brecha digital intergeneracional, con perspectiva de género.

RESULTADO 2: Desde la Comisión de Cuidados se plantearán herramientas que faciliten el derecho a la desconexión para facilitar la conciliación personal y familiar incluido un código de buenas prácticas de uso de las herramientas de mensajería.

 

1.5. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Una organización que forma cuadros políticos

RETO 12:        La organización necesita de una pluralidad de cuadros políticos con diferentes perfiles formados en discurso, comunicación y aquellas otras materias que se estimen aconsejables.

RESULTADO 1: Pondremos en marcha durante el primer año una responsabilidad de formación que generará un plan de formación con perspectiva de género conectado con las áreas de elaboración, el plan de formación de IU federal, la FEC, las responsabilidades de formación de los partidos integrantes de IU y sus fundaciones.

RESULTADO 2: Se elaborará un mapeo de necesidades de formación entre militantes y simpatizantes para incorporar al plan de formación.

RESULTADO 3: Al menos el 70 % de nuestros cargos públicos y orgánicos recibirán algún tipo de acción formativa.

 

 

 

 

ÁREA INSTITUCIONAL

2.1. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Acción Institucional

RETO 13:        IU Madrid debe articular su trabajo en la Asamblea de Madrid y en los municipios donde tiene representación de manera coordinada.

RESULTADO 1: Se genera durante el primer año un plan de trabajo institucional.

RESULTADO 2: Se consigue articular trabajo coordinado con Podemos dentro del marco de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid.

RESULTADO 3: IU Madrid elabora al menos una moción semestral basándose en un conflicto/necesidad concreta en la región de Madrid y los municipios donde tiene representación, y la presentan en los respectivos plenos de sus ayuntamientos.

RESULTADO 4: Se elabora durante el primer año un plan para homogeneizar el funcionamiento del grupo parlamentario de la Asamblea de Madrid para que esté imbricado con las iniciativas de los municipios.

RETO 14:        Tras las elecciones de 2019 muchas asambleas de IU Madrid carecen de representación en los ayuntamientos por lo que hay que diseñar estrategias de acción institucional adaptadas a su contexto.

RESULTADO 1: Al menos el 30 % de las Asambleas sin representación institucional presentan una iniciativa institucional al trimestre.

RESULTADO 2: Al menos se presenta una acción institucional cada 2 meses en la ciudad de Madrid.

RESULTADO 3: Al menos el 40 % de las Asambleas sin representación institucional presentan alegaciones o enmiendas a los presupuestos y ordenanzas fiscales de su municipio.

 

2.2. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Acción electoral y confluencia institucional

RETO 15:        IU Madrid debe recuperar en 2023 la presencia institucional municipal perdida en 2019 y ampliarla.

RESULTADO 1: IU obtiene representación o formar parte de candidaturas que obtengan representación en el 80 % de los municipios de más de 25.000 habitantes (31 en total).

RESULTADO 2: IU presenta candidaturas en solitario o en colaboración con otras fuerzas en el 100 % de los pueblos de más de 10.000 habitantes (51 en total) y en al menos el 90 % de los de 1.000 (133 en total).

RESULTADO 3: IU llega a acuerdos amplios de coordinación con otras fuerzas transformadoras para no entorpecer la consecución de representación en municipios de menos de 10.000 habitantes.

 

 

RETO 16:        IU Madrid debe desarrollar la política de convergencia federal adaptándola a su contexto.

RESULTADO 1: IU Madrid desarrolla una mesa de coordinación confederal con Podemos en la Comunidad que se reúne al menos 1 vez cada dos meses.

RESULTADO 2: El 70 % de las asambleas locales despliegan mesas locales.

RESULTADO 3: Al menos el 75 % de las Asambleas se presentan a las elecciones municipales dentro del acuerdo marco federal.

RESULTADO 4: Una vez al año celebramos una Asamblea de rendición de cuentas del grupo parlamentario de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid.

RESULTADO 5: Realizamos durante el primer año un mapeo de confluencias en la Comunidad de Madrid para analizar cada situación y evaluarla.

RESULTADO 6: Realizamos durante el primer año un mapeo de lugares donde no se den casos de confluencia en la Comunidad de Madrid para analizar cada situación y poder acompañar y subsanar los conflictos que puedan darse.

RESULTADO 7: Fomentamos la creación de espacios de convergencia institucional, aportando formación y apoyo logístico y comunicativo.

 

ÁREA ACCIÓN SOCIAL

3.1. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Movilización Social

RETO 17:        Identificar conflictos sociales, sus causas y sus efectos para proponer, mediante un análisis de la situación, alternativas y acciones concretas en el territorio para generar conciencia y tener influencia en la resolución del conflicto.

RESULTADO 1: Trazamos un diseño de redes, coaliciones y alianzas con otros agentes del territorio. Cuanto mayor sean estas redes, alianzas y apoyos base, mayores serán las posibilidades de lograr nuestros objetivos.

RESULTADO 2: Realizamos al menos una vez al año una movilización concreta con un agente social (sindicato, colectivo vecinal, etc.) con un conflicto radicado en un municipio del norte de Madrid.

RESULTADO 3: Realizamos al menos una vez al año una movilización concreta con un agente social (sindicato, colectivo vecinal, etc.) con un conflicto radicado en la ciudad de Madrid.

RESULTADO 4: Realizamos al menos una vez al año movilización concreta con un agente social (sindicato, colectivo vecinal, etc.) con un conflicto radicado en un municipio del sur de Madrid.

 

3.2. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Conflicto laboral

RETO 18:        Ser capaces de poner en la agenda pública conflictos laborales de defensa de derechos de las y los trabajadores para la consecución de sus objetivos y reivindicaciones.

RESULTADO 1: Acompañamiento en al menos dos conflictos laborales al año con la elaboración de una estrategia conjunta para dar visibilidad al mismo, generar conciencia para cambiar actitudes y normas y lograr la consecución de los objetivos deseados.

RESULTADO 2: Que al menos una vez al año un conflicto sea llevado a la institución competente por un cargo público, obteniendo apoyos más concretos para su resolución.

 

3.3. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Confluencia social

RETO 19:        Ser capaces de coordinar y articular unidad popular en barrios y municipios de la Comunidad de Madrid

RESULTADO 1: Participación y labores de coordinación en la creación de un conflicto unitario con varios agentes sociales, que lleve a una movilización duradera en el tiempo.

 

3.4. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Defensa de los servicios públicos, modelo cultural y transición ecológica

RETO 20:        Convertir a IU Madrid en un elemento activo y relevante en la defensa y refuerzo de los servicios públicos madrileños.

 

RESULTADO 1: Realizamos al menos una vez al año una acción o campaña propia relacionada con la defensa de la educación pública, sanidad y transporte públicos de calidad.

 

RESULTADO 2: Reforzamos las áreas y redes de activistas que mayor relación tengan con los servicios públicos (salud, educación, transporte) e impulsarlas en el caso de que no existan (bienestar social, administración y justicia etc.).

RETO 21:        Reconstruir el modelo cultural madrileño en la postpandemia.

RESULTADO 1: Realizar al menos una acción o campaña al año orientada a la reconstrucción del modelo cultural madrileño, combatiendo la “cultura contenedor”, apostando por la creación artística de base y dotación de recursos suficientes para la promoción de los espacios culturales municipales.

 

RESULTADO 2: Impulsar una red de activistas de la cultura.

 

RETO 22:            Plantear un modelo productivo y territorial social, feminista, vital y ecológicamente sostenible.

 

RESULTADO 1: Realizar al menos una vez al año una acción social o campaña relacionada con la lucha contra el cambio climático por cada uno de estos ejes diferenciados: la energía, el urbanismo y la ordenación del territorio, la movilidad, la economía circular, la producción de bienes en el entorno próximo o la necesidad del comercio de proximidad.

 

RESULTADO 2: Realizamos acciones orientadas a la consecución de la aplicación de ecotasas para todos los productos dependiendo de su huella de carbono.

 

RESULTADO 3: Realizamos acciones orientadas a que los fondos europeos vayan destinados a alcanzar los retos de esta línea de actuación y posibilitar que, en su parte correspondiente, lleguen directamente a los municipios y no a través de las Comunidades Autónomas.

 

RESULTADO 4: Impulsamos junto con las fuerzas sindicales y otros agentes políticos y sociales un pacto por la transición a un modelo productivo territorial, social, feminista, vital y ecológicamente sostenible.

 

 

ÁREA COMUNICACIÓN

Siguiendo la línea del plan de comunicación de IU Federal: Lo que no se comunica no existe.

4.1. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Comunicación interna

RETO 23:        IU Madrid participa activamente en el proceso federal de desarrollar la “Comunidad de IU”.

RESULTADO 1: La federación cuenta con una responsable de la comunidad que desarrolla en el territorio las acciones en coordinación con IU Federal.

RESULTADO 2: Logramos que al menos un 5 % de las personas simpatizantes de IU Madrid hagan una donación a la organización en el periodo asambleario.

RESULTADO 3: Un 20 % de la afiliación participa en alguna actividad o iniciativa de la comunidad.

 

RETO 24:        IU Madrid mantiene y construye canales de comunicación internos.

RESULTADO 1: Creamos canales para fomentar la comunicación interna entre comarcas, municipios y Asambleas y también entre las redes de activistas.

RESULTADO 2: Formación en comunicación interna, con perspectiva de género.

RESULTADO 3: Fomentamos y nutrimos el envío de una newsletter semanal, así como los canales de WhatsApp y Telegram.

 

4.2. LÍNEA DE ACTUACIÓN: Comunicación externa

RETO 25:        IU Madrid mantiene un modelo de comunicación proactivo conectado con los planes institucionales y de acción social, así como con las asambleas locales.

RESULTADO 1: El equipo de comunicación elaborará durante el primer año un Plan de Comunicación y un Plan de Medios y Prensa basándose en las líneas de comunicación de IU Federal, adaptándose a las necesidades y particularidades de la Comunidad de Madrid, sus municipios y Asambleas.

RESULTADO 2: La federación construye un perfil comunicativo propio, logrando ser noticia por lo que hace y no por sus conflictos internos o sus posiciones respecto a terceros agentes.

RESULTADO 3: El equipo de comunicación ayuda a tejer buenas prácticas comunicativas a asambleas y redes de activistas a través de asistencia técnica y sesiones de formación.

RETO 26:        IU Madrid es capaz de construir sinergias comunicativas en el seno de Unidas Podemos.

RESULTADO 1: En 2022, logramos una imagen común de Unidas Podemos que sea acordada y satisfaga la representatividad de todos los agentes implicados.

RESULTADO 2: Se construyen mecanismos de coordinación estables entre los equipos regionales de comunicación de Podemos e Izquierda Unida.

RESULTADO 3: Se realiza al menos una campaña común mensual.

RETO 27:        IU Madrid es capaz de potenciar perfiles comunicativos más allá de sus portavocías y diputadas de la Asamblea de Madrid.

RESULTADO 1: El equipo de comunicación provee apoyo y asistencia comunicativa a portavoces y militantes destacados en movilizaciones y conflictos sociales de la organización.

RESULTADO 2: Una militante de IU Madrid aparece en medios al menos una vez cada dos meses a raíz de una movilización/conflicto.

RESULTADO 3: Una compañera de IU Madrid escribe artículos de forma asidua en un medio de comunicación.

 

 

FEMINISMOS Y POLÍTICAS LGTBi

Para su implementación transversal, tiene objetivos específicos dentro de las diferentes líneas de actuación.

 

 

 

EVALUACIÓN DEL PLAN DE ACCIÓN

El Plan de Acción se plantea para los próximos cuatro años (2021- 2025), con una primera evaluación a finales de 2023, analizando los retos alcanzados y las posibilidades de mejora, así como la introducción de nuevos resultados, y una segunda evaluación a la finalización del Plan.

 

 

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Impulsamos el presente documento:

 

Sol Sánchez, Pedro del Cura, Carlos Sánchez Mato, Lourdes Gómez, Mauricio Valiente, Jorge Martínez, Leire Olmeda, Carlos Sánchez del Barrio, Mariano Pérez, Jordi Escuer, Fran Pérez.

[1] https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-04-18/madrid-un-millon-de-personas-en-riesgo-de-pobreza.html

[2] https://www.madridesnoticia.es/2021/03/madrid-deshaucios-2020/

[3] Datos del Consejo General del Poder Judicial, recogidos en la Iniciativa Legislativa Popular “Ley urgente del derecho a la vivienda en la Comunidad de Madrid”, presentada en 2017 y rechazada por la derecha.

[4] https://www.eldiario.es/madrid/ayuso-ultimo-no-revertir-venta-3-000-viviendas-publicas_1_7194290.html

[5] https://blogs.elconfidencial.com/economia/laissez-faire/2021-04-26/madrid-autonomia-menos-gasto-publico-sanidad_3049767/

[6] https://www.publico.es/politica/menos-del-electores-residentes-extranjero-rogado-voto-elecciones-madrilenas.html

[7] https://elpais.com/espana/madrid/2021-04-25/vuelve-a-la-politica-espanola-el-interes-por-el-voto-inmigrante.html

[8] https://elpais.com/espana/elecciones-madrid/2021-05-09/el-momento-ayuso-claves-del-exito-arrollador.html

[9] https://www.eldiario.es/madrid/voto-joven-renta-baja-victoria-transversal-isabel-diaz-ayuso-cuatro-graficos_1_7910479.html